domingo, 4 de julio de 2010

Reflexiones de una adolescente de 17 años sobre la adopción, 1997

Aveces suena gracioso que me repitan siempre la misma pregunta. Ese cuestionamiento que si uno es diferente por ser adoptado es una pregunta
por ignorancia.
Nunca me creí diferente por serlo. La palabra adopta significa abrazar, admitir y justamente ese es el lazo que se forma.Más allá de un vientre lo que realmente importa es el amor que un padre pueda entregarle a su hijo. Toda mi vida sentí el orgullo de ser adoptado, siempre lo he dicho con la frente alta.

Mis padres son los que me criaron, los que han estado siempre conmigo que aún cuando no seamos físicamente parecidos son los que algunas vez me desearon tanto que hallaron otra forma de gestar hijos.Un hijo es el resultado del amor que se procuran 2 personas. Sé que es difícil comprender si no se conoce sobre la adopción. Lo que no es difícil de entender es que lo único importante es el deseo profundo que impulsa a aceptar el desafío de entregar amor a una persona que, sin tener nuestras características físicas será durante toda su vida un poco de nosotros mismo.

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